Técnicas para encender el fuego

Técnicas para encender el fuego

Dicen que un buen asado empieza en la carnicería y sin dudas lo que sigue es la preparación de un buen fuego. Ya sea que uses leña o carbón hay algunas técnicas básicas para encender el fuego que te van a ayudar a lograr brasas uniformes y chispeantes para un asado jugoso y con una costrita riquísima.


Distintas formas de encender el fuego para preparar un asado.

1- Pirámide:

Tradicional, de manual, la que usa muchísima gente y consta de formar una pirámide con centro de papel y paredes de maderitas (las mejores sin duda son las de cajón de verdura) y colocar el carbón alrededor. Como dato les cuento que esta técnica se hace mucho más efectiva si agregamos una chimenea improvisada con alguna lata abierta de ambos lados canalizando mucho mejor las llamas y concentrando el calor en la parte central de la pirámide.

2- Fuego en la parrilla:

Es muy fácil, no requiere mucho trabajo y es infalible, sin embargo tenemos en contra que solo funciona con parrillas que puedan girarse. La técnica es tan simple como colocar todo el carbón sobre la parrilla y encender bollitos de papel y maderitas por debajo de la parrilla hasta que el fuego prenda bien sobre el carbón. Una vez que las brasas están listas, se gira la parrilla y se “abre” el fuego.

3- Técnica de la botella de fernet:

Quiero aclarar que también funciona perfectamente con otras botellas, pero la realidad cotidiana nos muestra que casi siempre la primera botella que encontramos a mano antes de empezar a preparar un asado es una botella de este magnífico elixir negro.

La técnica es sencilla, se toman 6, 7 u 8 hojas de papel de diario (cualquier chiste político queda a cuenta y orden del lector)  y se enrollan una a una a lo ancho de la hoja, dejando un poco de aire en el interior del rollo y con cada uno de estos, envolvemos una botella, improvisando un nudo de papel para que se mantenga atado a la botella.  Una vez que tenemos la botella completamente envuelta en rollos de papel, la colocamos en la piso de la parrilla donde vamos a preparar el fuego y empezamos a colocar el carbón alrededor de la botella. Cuando ya tenemos armada nuestra montañita, y siempre cuidando que quede suficiente espacio en entre las piezas de carbón para que el fuego “respire” pasamos a retirar cuidadosamente la botella, dejando los aros de papel y convirtiendo nuestra montañita en un Volcán, al que le vamos a agregar unos bollitos de papel en el centro ya vacio y vamos a tirar un fosforo en el medio. Después de este punto, llegar a las brasas es solo cuestión de tiempo.

4- Trampas permitidas:

Siempre hay pequeñas trampas que podemos hacer para acelerar el proceso o para asegurarnos del éxito en la tarea de encender el fuego. La gran mayoría de estas tretas atentan contra un buen asado, como agregar alcohol, kerosene o nafta al momento de encender el fuego, sin embargo hay un par de ellas que cumplen con su función sin alterar el resultado final, y de estas les voy a pasar dos fáciles y rápidas:

Azúcar: agregar una cuantas cucharadas de azúcar en los rollitos de papel que hacemos aumenta la intensidad y la duración de la llama.

Aceite: tiene el mismo efecto que el azúcar y nos ahorramos el olor a caramelo quemado.

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